25 de junho de 2014

desta vez

me ocupei de uma velha embarcação. e do tempo a navegá-la.







El amor
Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usadas por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una flecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.

Luis García Montero

9 de junho de 2014

2013

como quando vou saber dizer da dor que me atravessava naqueles dias? como se explica para um filho o medo de uma mãe de perdê-lo ao nascer, ou tempos depois vendo-o na corda bamba e ele se afastando muitos passos e eu querendo que ele se virasse, que me visse, que quisesse fazer parte deste mundo, do meu mundo. o que quero é perdê-lo como toda mãe perde os filhos, a cada dia, no desaparecimento natural das vidas, ganhando-o na proximidade lenta que se impõe entre o tempo de semente e o de ser isso que dizem um adulto.